Comprar una batería no solo significa revisar cuál es la más barata o la de mayor duración, es necesario determinar qué tamaño es el idóneo de acuerdo con el motor de nuestro carro, las restricciones de espacio donde será colocada y los accesorios de suministro eléctrico con los que contamos.

Mientras más grande sea el motor de nuestro carro, más energía necesitará para su arranque. Esto significa una batería más grande. Por lo tanto si tienes una camioneta, probablemente no encienda con una batería para autos compactos y viceversa, quizás en tu carro compacto no quepa la de la camioneta.

Las baterías están clasificadas por tamaño, estilo de montaje y tipo y ubicación de las terminales. Si reemplazas tu batería con una del mismo grupo entrará a la bandeja y los cables se conectarán sin problemas.

Ya que lo anterior está elegido escoge entre los siguientes dos tipos:

Baterías de poco mantenimiento o sin mantenimiento:

Las baterías modernas consumen mucho menos agua que las tradicionales, las cuales requerían recargas periódicas en agua de electrolito. Las de poco mantenimiento retienen el líquido durante su vida útil. No debes de quitar la tapa.

AGM

Las baterías AGM o de separador de vidrio absorbente tienen una cantidad escasa de electrolito ácido, tienen una caja sellada y usan una química interna distinta la cual reabsorbe las moléculas de hidrógeno sueltas para convertirlas en agua de nuevo. Es así como se elimina la necesidad de rellenar los electrolitos y se extiende su vida útil.

Las AGM sufren menos daños cuando surgen descuidos como dejar la luz prendida o descargas profundas. Así que, si eres un conductor distraído, éstas son tu opción. Obviamente te costarán más caras (el doble) que las de poco mantenimiento.

Recuerda, nunca debes de reemplazar una AGM con una de otro tipo, ya que los gases tóxicos emitidos o los electrolitos filtrados por aquellas que no son AGM pueden ser peligrosos en el montaje.